
Somos una familia de Iglesias Cristianas que camina en cooperación, amor y alianza. Nuestra afinidad esta basada en los siguientes aspectos:
Somos Más Familia que Organización. Esto es, estamos juntos porque queremos estar juntos. Reconocemos la paternidad y autoridad entre nosotros espontáneamente y no por imposición denominacional.
Somos Carismáticos. Creemos, experimentamos y disfrutamos de la acción viva del Espíritu Santo en estos días. Sus dones, sus manifestaciones y la experiencia del Bautismo en el Espíritu son realidades fundamentales para el éxito de la Iglesia.
Vivimos la Práctica de las Células. A pesar de las controversias y de toda terminología confusa de los últimos años, la manera más simple de involucrar a cada creyente para el desempeño de su sacerdocio está en la Iglesia en células. La Iglesia en Hechos no era templista ni clerical; nosotros tampoco queremos serlo.
Vivimos la restauración de la Iglesia. Así, somos inclusivos, esto es, nos vemos como parte de la Iglesia. Hacemos parte del resultado de siglos de trabajo del Espíritu Santo en la Historia. Tenemos mucho de la Reforma, de los movimientos posteriores Bautista y Presbiteriano, Metodista y Pentecostal. Hoy, estamos determinados a servir al Cuerpo de Cristo que es Su Iglesia, en una perspectiva de amor y cobertura.
Viña tiene dos brazos, uno nacional y otro internacional. Su brazo en Brasil es apacentado y supervisado por el Pastor Aluizio A. Silva. Nuestra familia internacional es apacentada por el Pastor Marcelo Almeida. En el 2008, somos en total 88 Iglesias La Vid y 140 en la familia de la Viña.
Fuimos pioneros en la práctica de las células en Brasil y estamos involucrados en esta visión desde 1984. Experimentamos un resultado maravilloso en calidad, entrenamiento de líderes y crecimiento numérico desde entonces. Por la bondad del Señor hemos dejado un rastro de Iglesias plantadas que crecen y son prevalecientes. La experiencia se ha repetido en Brasil y en muchas ciudades, como Goiania, donde en diez años, decenas de millares de personas fueron ganadas para Cristo. Incluyendo niños, nuestra Iglesia en aquella ciudad atravesó la barrera de los 20 mil miembros. En Sao Paulo, capital, somos alrededor de 6 mil discípulos.
En la Viña, nuestra familia de Iglesias, en muchos casos, tenemos las mayores Iglesias de la ciudad por la gracia del Señor. Eso sucede en Cusco, en Perú; en Mauá, Estado de Sao Paulo, en Brasil; en Palmas, capital del estado de Tocantins, en Brasil; en Atlanta, capital del estado de Georgia en los Estados Unidos y en muchas otras ciudades.
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